Los profesores de religión islámica y católica han registrado esta mañana en la Delegación del Gobierno una serie de escritos dirigidos a la ministra de Educación, a la delegada del Gobierno y al director provincial para exponerle la situación en la que se encuentran, después de que entrará en vigor una sentencia del Tribunal Supremo por la que se les recorta su jornada lectiva. Piden una reunión para abordar esta cuestión y poder debatir y negociar una solución que satisfaga a todas las partes

Alberto Vera, en representación de los docentes de religión de la ciudad, ha comentado que los maestros tuvieron que firmar una cláusula adicional a sus contratos, “de manera coercitiva y obligada”, en la que se le reducía “drásticamente” su jornada laboral. Fruto de esta actuación, recuerda, se ha despedido a tres profesionales mientras que a otros se le han tenido que reubicar en otros centros

Vera asegura que los docentes están “desconcertados” por cómo se ha aplicado la sentencia, algo que se ha hecho sin previo aviso y sin comunicárselo al Comité de Empresa. Lo que se pretende con los sendos escritos que se han remitido es reunirse con los responsables políticos y negociar su situación para que se cumpla la legalidad.

Alberto Vera también lamenta que la vicepresidenta primera de la Ciudad, Gloria Rojas, no cumpliera su palabra y no pusiera sobre la mesa esta problemática a los responsables ministeriales que se han desplazado recientemente a Melilla. Asegura que han sido los propios sindicatos los que han corroborado que este asunto no se trató en aquella reunión.

Tras recordar que hay 30 familias afectas, considera lamentable que  quienes antes trabajaban una jornada completa  hayan cobrado este mes 400 euros.

Vía Cope Melilla