CSIF está en contra de que se instalen cámaras en las aulas, como propone la Fiscalía General del Estado, y se convierta a los centros en un “Gran Hermano”. El sindicato, que recuerda que esta medida atenta contra la intimidad de alumnos y docentes y cuestiona la autoridad de los profesores, apuesta por reducir las ratios y aumentar los medios humanos y materiales de los maestros para solucionar el problema del aumento de los abusos.

Sergio Ramírez ha señalado también, en declaraciones a COPE Melilla, que para poner en marcha esta medida habría que solicitar la autorización de todos los padres de los alumnos y se pregunta qué pasaría después con estas imágenes, si se destruirían o quien las vería.

Para el sindicato la propuesta de la Fiscalía es una “exageración” y solicita la implantación de medidas que permitan reducir estas agresiones sexuales. En este sentido, cree que reducir las elevadas ratios de alumnos por aula que se registran en la actualidad puede ser una de las soluciones a este problema. También aumentar el número de docentes en los recreos.

Vía Cope Melilla