• El técnico subraya que la U.D. Melilla será “un equipo que vaya los 96 minutos de partido a hacer gol”
  • A día de hoy están todos los jugadores disponibles para la cita dominical, incluido el recién fichado Carlos Fernández

En la Unión Deportiva Melilla se cuentan las horas para medirse este domingo, a partir de las doce del mediodía, al Internacional de Madrid. El equipo tiene ganas de volver a competir tras el parón obligado de la pasada semana y sabe, además, que en frente tendrá un conjunto en buena dinámica, con un campo de reducidas dimensiones y césped artificial, y con un juego de ida y vuelta muy peligroso, lo mismo que a balón parado. Todo esto está más que estudiado, lo confirma Víctor Cea, pero ahora que hay que combatirlo en el terreno de juego. Lo positivo, antes de empezar, no hay bajas y la semana de entrenamiento ha sido excepcional.

El acento previo también está en las ganas: “Competir el domingo nos da ritmo y vida. Si estamos aquí es porque nos apasiona competir”, ensalza el entrenador azulino. Y el frenazo de no viajar a Vigo no ha afectado: “Hemos aprovechado estas dos semanas de seguido para trabajar, para afianzar unas cosas y crecer en otras. Tenemos muchas ganas de que llegue el domingo”.

El contrario llega a buen ritmo, con buenos resultados, con jugadores que están dando un gran nivel en el arranque y tiene a su favor el ya conocido terreno de juego artificial. ¿Qué inquieta más a Víctor Cea? “Nada me inquieta porque la semana del equipo ha sido muy buena, y eso me da seguridad. Evidentemente, vamos con precauciones y sabemos de la dificultad del partido. Llevan dos encuentros con cosas muy positivas, vienen de jugar en Vigo y sacar una victoria contra el Coruxo. Les hemos estudiado bien, sabemos sus fortalezas y cómo debilitarlas”.

Cea, para no dar más vueltas a los pros y los contras de la superficie de juego, sentencia: “Es una ventaja y lo queremos ver así en el vestuario porque te prepara para los siguientes partidos en sintético. Desde principio ya vamos a vivir esa particularidad y eso nos permite crecer equipo”.

Con todo esto, sabe que influye en el juego que plasma el Inter, pero esto también se ha estudiado en los últimos días. “Jugamos con un equipo que tiene un contexto de partido por su campo, sabemos reducido y sintético, y por eso hay que estar atentos a los pequeños detalles a balón parado, que se dan mucho, más de lo normal. Son muy potentes en eso y transitan muy bien y cuando roban, generan peligro, y vienen con buena dinámica. Pero no queremos dejar de ser lo que somos, pero nos adaptaremos al contexto de partido, aunque nuestra base de modelo de juego estará”.

Por ello subraya el táctico azulino que veremos “un Melilla con mucha ambición, que va a ganar por encima de todo, es nuestro objetivo. Habrá ciertas bases de equipo protagonista, de tener el balón y hacer daño al rival. Vamos a ser un equipo que vaya los 96 minutos de juego a hacer gol”.

Si tiene claro como jugar, no lo tiene tanto a la hora de diseñar el once titular. “No lo tengo claro, todavía no, aún nos quedan dos sesiones para decidirlo”. Y no será fácil tomar esta decisión porque los jugadores están todos disponibles y ha hecho “una semana impresionante de trabajo. Desde aquí le doy la enhorabuena a todos ellos. (…) El nivel de concentración e intensidad ha sido tremendo”.

Y da dos pinceladas más a la hora de centrarse en sus futbolistas: “Tenemos un vestuario a nivel humano muy interesante, con mucha predisposición de crecer y evolucionar, mucha hambre y muy humilde”. Y sobre las comparaciones con la temporada pasada, asume que es parte del juego, pero no presta atención: “Es parte de la vida. Todos tendemos a comparar una ex pareja con la siguiente, un coche con el siguiente, una casa con la siguiente… No presto mucha atención, presto atención al presente y lo que queremos ser en el futuro”.