Un accidente laboral en la Planta de Incineración de Residuos (Remesa) le costó ayer la vida a un trabajador de 41 años que, según ha avanzado el presidente de la Ciudad, pertenecía a la empresa Eulen “y, parece ser, tenía un contrato temporal”. Explica Eduardo de Castro que el “desafortunado accidente” sucedió a primera hora de la tarde de este domingo, cuando se estaban limpiando los rodillos de una cinta transportadora “que lleva unos imanes y, desafortunadamente, el trabajador se enganchó y lo arrastró la cinta, quedando atrapado”.

Tras certificar el médico forense el fallecimiento, el juez de guardia ordenó el levantamiento del cadáver y la práctica de la autopsia para conocer las causas de la muerte, además de la intervención de la Inspección de Trabajo.

La familia del trabajador fue asistida de inmediato por un equipo de psicólogos. Padre de un bebé de ocho meses, esta mañana ha visitado el domicilio familiar una trabajadora social para conocer en qué situación queda la viuda. No obstante, Eduardo de Castro apunta que “la familia vivía en unas condiciones que no son las más adecuadas”.

Poco después de que se tuviese conocimiento de este trágico accidente, hasta la Planta de Incineración de Residuos se trasladó el presidente de la Ciudad, además del consejero de Medio Ambiente y Sostenibilidad y del viceconsejero Francisco Vizcaíno.

Vía Cope Melilla