Las obras de unión de los paseos marítimos de la zona norte y sur de Melilla se van a ver retrasadas por la localización de una parte importante del muro del Fuerte de Santiago. Manuel Ángel Quevedo, que resalta la importancia de este descubrimiento desde el punto de vista arqueológico y patrimonial, ha detallado que habrá que modificar el proyecto inicial para integrar este hallazgo a la zona de juegos y aparatos biosaludable previstos.

El exconsejero de Coordinación y Medio Ambiente ha explicado que el Fuerte de Santiago se construyó entre finales del siglo XVII y principios del XVIII y sirvió de avanzadilla de los tres recintos fortificados. Según Quevedo, los técnicos esperaban encontrar los cimientos y el resultado ha superado las expectativas.

Aunque la parte más visible de este proyecto es la relativa al acerado, que se ha ampliado de 1’80 a 4 metros, el exconsejero ha recordado que incluye también la recuperación del muro perimetral, la remodelación de los jardines y la urbanización de la zona de la tetería.

En este punto, ha avanzado que hoy se va a abrir al paso un nuevo tramo de la acera y que el mes que viene se sustituirán todas las farolas. Quevedo ha indicado que el proyecto inicial tenía un plazo de ejecución de diez meses y que estaba previsto realizar por fases. Lo que también estaba pronosticado por parte de Fomento era asfaltar la carretera de la Alcazaba cuando terminaran los trabajos.

Vía Cope Melilla