La Ciudad Autónoma trabaja actualmente en la elaboración de un estudio de incompatibilidad acústica y en el mapa de ruidos, pasos previos para la redacción de los planes de acción, que permitirán determinar en qué zonas y cómo se actúa para reducir la contaminación acústica. Manuel Ángel Quevedo ha recordado que estos proyectos continúan el trabajo iniciado tras la aprobación de la zonificación acústica de la ciudad.

El consejero de Coordinación y Medio Ambiente en funciones ha recordado que ya se han marcado los objetivos de calidad acústica a cumplir y que recogen, por ejemplo, que en una zona residencial a una vivienda no pueden llegar más de 45 decibelios pasadas las once de la noche.

Por lo que respecta a Remesa y Endesa, Quevedo ha detallado que las nuevas autorizaciones integradas les exigen mediciones anuales de los índices acústicos. En caso de que fueran elevados, la consejería les instaría a adoptar medidas para reducirlos.

Manuel Ángel Quevedo está muy satisfecho del trabajo llevado a cabo a lo largo de la legislatura en esta materia, así como en todo lo relativo a las playas. Además de recordar que Melilla cuenta este año con cuatro Banderas Azules, ha resaltado el hecho de que el nuevo contrato de limpieza incluya el mantenimiento de las playas durante todo el año.

Aunque agradece que asociaciones y particulares se impliquen en la limpieza de las playas, el consejero ha puntualizado que todos los años se lleva a cabo una limpieza de los fondos marinos por parte de buzos.

Vía Cope Melilla