La ciudad ha conseguido reducir en el primer trimestre del año un 7 por ciento el consumo de agua por persona con respecto al mismo periodo de 2018. Así lo ha anunciado el consejero de Coordinación y Medio Ambiente, quien ha señalado que la renovación de la red general en un futuro contribuirá a mejorar estas cifras.

Manuel Ángel Quevedo ha detallado que la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir está redactando ya el proyecto para llevar a cabo esta renovación, un proyecto que requiere de la firma de un convenio con la Dirección General del Agua.

El Gobierno local defiende un modelo de red mallada, en lugar de en árbol, que permita seguir abastecimiento a la ciudad aunque se produzca una avería importante. El coste del proyecto rondaría los 8 millones de euros y, según Quevedo, se enmarca en el convenio que se va a firmar con la Dirección General del Agua. El consejero espera cerrarlo en la reunión prevista para el 30 de abril.

Además de subrayar que sin este convenio el proyecto no se puede llevar a cabo, Quevedo ha señalado también que cuando esté construido el cuarto módulo de la desaladora habrá agua de calidad y en cantidad suficiente para abastecer a la población y para tener siempre lleno el pantano de las Adelfas.

Independientemente de la renovación de la red general, la Ciudad Autónoma está actuando en determinados puntos, como la Cañada, donde se han invertido unos dos millones de euros en el último año y medio en la renovación de las tuberías y en la zona centro aprovechando las obras de peatonalización.

Vía Cope Melilla