El jefe del Ejecutivo local tiene claro que la frontera es el “talón de Aquiles” de Melilla y su estado influye de manera determinante en el comercio local. Juan José Imbroda recuerda que la ciudad tiene una oferta comercial para 350.000 personas y que en Melilla residen 85.000 habitantes, por lo que si la frontera no funciona no hay nada que hacer.

Además de recordar que la frontera es responsabilidad de dos países y que Marruecos es soberano, el popular subraya que la oferta comercial en la ciudad está “sobredimensionada” pero no puede hacer nada para limitarla porque existe una economía de libre mercado.

El presidente de la Ciudad cree que hay que poner el foco donde está el problema e insiste en que por mucho que el Gobierno local organice actividades de todo tipo en el centro para atraer a la gente a los comercios, si no funciona la frontera no será suficiente.

Vía Cope Melilla