Juan José Imbroda considera que la respuesta dada en el Senado por el Gobierno a una pregunta del Grupo Popular sobre el cierre de la aduana comercial de Beni Enzar es más una declaración de voluntades que la solución al problema. El presidente de la Ciudad ha anunciado que pedirá al ministro de Asuntos Exteriores que le explique en persona qué gestiones ha hecho su Gobierno para evitar que siga cerrada, ya que tres meses después no hay ningún avance en ese sentido.

Eso es lo que interpreta el presidente del escrito que recibió ayer del ministerio, un documento en el que Exteriores asegura que desde que tuvo conocimiento de la noticia está en contacto con la parte marroquí para conocer los extremos y el alcance de la medida y tratar de encontrar una solución satisfactoria.

Además de confirmar que el ministro ha tratado directamente la cuestión con su homólogo marroquí, en ese escrito recuerda Exteriores que las autoridades aduaneras de ambos países se reunieron el pasado 13 de septiembre en Rabat y que en el curso de ese encuentro, que se desarrolló en un clima cordial, se acordó establecer un grupo de trabajo para analizar de manera global y duradera la cuestión teniendo en cuenta el interés de ambas partes.

Confía el ministerio en que, en el marco de las excelentes relaciones que mantiene con Marruecos, se acuerde la mejor manera de abordar esta cuestión en beneficio de Melilla y del resto de España. Según el Gobierno, su objetivo es el desarrollo y la prosperidad de las ciudades autónomas. También admite que es consciente de la importancia del comercio en el progreso económico y social de Ceuta y Melilla, por lo que no escatimará esfuerzos para favorecer su desarrollo.

Vía Cope Melilla