Los jueces decanos de España han mostrado hoy su hartazgo y hastío ante la falta de respuesta de la Administración a los problemas que padece la justicia. Entre las conclusiones a las que han llegado en las vigésimo-octavas jornadas nacionales celebradas en Melilla destaca la necesidad de poner en marcha un nuevo plan de movilizaciones. Aseguran que en materia de justicia “está todo por hacer” y tienen la sensación de estar viviendo “el día de la marmota”.

Fernando Portillo ha asegurado que la falta de un plan integral que resuelva los problemas que padece la administración de justicia hace que año tras año se planteen las mismas ideas. El juez decano de Melilla ha señalado también que hacía tiempo que las jornadas no se celebraban en un ambiente de paros y huelgas como el registrado este año, movilizaciones que van a volver a convocarse ante la falta de respuestas.

Los 50 jueces que han participado en las jornadas, y que representan a más de 2.500 magistrados de todo el país, reclaman, entre otros aspectos, la puesta en marcha de una nueva organización judicial, la creación de la figura del coordinador parental en crisis matrimoniales o la eliminación de los recortes retributivos y la equiparación en materia de vacaciones y permisos son el resto de la función pública.

Por lo que respecta a la modernización de la justicia y la implantación de las nuevas tecnologías, Portillo ha señalado que, en general, la puesta en marcha del expediente judicial electrónico ha entorpecido más que facilitado el trabajo.

Los jueces decanos han dejado claro también hoy su “compromiso inquebrantable” con la Constitución. Según Fernando Portillo, cuando se traspasan determinadas fronteras los jueces tienen que hacer cumplir la ley y no pueden atender a criterios políticos.

Vía Cope Melilla