Con unas ratios de alumnos por aula que superan “con mucho” lo que marca la Ley, el presidente Juan José Imbroda vuelve a defender que “lo que no se puede hacer” es escolarizar “sin ton ni son” a menores que, “oficialmente”, no están residiendo en Melilla. Subraya que, en la actualidad “y dentro de la legalidad”, son mil los niños marroquíes que forman parte del sistema escolar en la ciudad.

Insiste el presidente de la Ciudad que, “si se abre la mano a niños que dicen que viven aquí”, en Melilla “tendríamos problemas gravísimos”. A la situación de profesores y alumnos le añade Imbroda que muchos de esos menores recién escolarizados “no saben el idioma”. De hecho, asegura que muchos padres han tenido que ir a los colegios acompañados por un intérprete.

Defiende que la Administración local “tiene la obligación de denunciar” un proceso de escolarización extraordinario “que se tendrá que explicar delante de un juez”. Subrayando que esta escolarización “es mala para Melilla”, vuelve a poner Imbroda encima de la mesa la opción de que España ayude al país vecino con sus menores.

Señala el presidente de la Ciudad que es el momento “de decir basta” y realizar una reflexión profunda que, según sus palabras, pasa porque un tribunal aclare si esos niños están bien o mal escolarizados. Lamenta que en Melilla haya gente “que no piense más allá, en los que estamos, en los que pueden venir y en lo que puede pasar”.

Vía Cope Melilla