El número de intrusiones registradas en los seis primeros meses del año en el puerto se ha reducido un 76,84 por ciento, pasando de las 3.122 contabilizadas en enero a las 723 en junio. Miguel Marín, que atribuye este descenso a las medidas de seguridad puestas en marcha, ha adelantado además que solo el 20 por ciento del total de intrusiones ha correspondido a menores.

El presidente de la Autoridad Portuaria asegura que estamos ante unas cifras “espectacularmente buenas”, ya que se ha conseguido disminuir de forma muy importante las intrusiones en el puerto en el primer semestre del año.

Los datos registrados en el mes de junio arrojan un total de 723 intrusiones, de las que 155 corresponden a menores, un 21,44 por ciento del total. Según Marín, ante estos resultados podemos deducir que estamos ante un fenómeno de inmigración ilegal, no de menores, y que las medidas adoptadas, como la instalación de concertina, han dado sus frutos.

Y todo esto, recuerda el popular, sin que hayan terminado las obras de construcción de una caseta de vigilancia al final del paseo del espaldón del puerto, unas instalaciones que estarán listas para agosto y que contarán con presencia de la Policía Portuaria 24 horas 365 días al año.

El presidente de la Autoridad Portuaria resalta el hecho de que este descenso en el número de intrusiones lleva aparejada una menor presencia de inmigrantes por las calles. Marín, que está convencido de que este mensaje de seguridad cala en quienes intentan acceder al puerto de manera ilegal, ha avanzado también que si es necesario se instalará concertina en otros puntos para evitar estas entradas.

Vía Cope Melilla