Juan José Pedreño es uno de los bomberos que ayer participó en el rescate de una mujer que  tenía la intención de precipitarse desde un barranco de Horcas Coloradas.  Tras ser recibido por el presidente de la Ciudad, junto con el resto de compañeros que participaron en el operativo, ha destacado la labor que hizo la amiga de la joven que prestó, dice, un “importante apoyo” para que toda la situación se resolviera cuanto antes.

Tal y como ha comentado,  no tenían margen de error y solo disponían de una única oportunidad para salvar a la joven por la situación en la que se encontraba y en el terreno en el que se hallaba que era, apunta, “de extremo peligro”.  En este contexto, aplaude  el trabajo  que  realizaron el resto de agentes  y personal que intervinieron desde la Guardia Civil hasta la Policía Local, personal del 61, entre otros.  Asegura que tanto su compañero como él, que fueron los que se abalanzaron sobre la chica, no temieron nunca por su vida.

El cabo  ha señalado también  que el operativo duró unos 45 minutos. Explica que se aprovechó que a la mujer le dolía la cabeza para acercarse a ella con la excusa de darle una pastilla con la que remitir los síntomas.  Asegura que fue “muy complicado” hacer que la joven entrara en razón.

Antonio Creus es otro de los bomberos que ayer participó en este rescate. En declaraciones a los medios de comunicación, ha apuntado que la joven se encontraba en una situación “bastante critica”  y que únicamente se sujetaba a la roca con sus manos y con parte del abdomen.  La idea del operativo, dice, era empatizar con la mujer mientras se buscaban otras vías para evitar que se precipitara al vacío.

Del mismo modo, Juan José Pedreño ha remarcado que en ningún momento esta chica, “tras hablar con ella largo y tendido”, le comentó que la habían echado de ningún centro y que se limitó a decir que “no la querían”.