La Confederación Hidrográfica del Guadalquivir ha solicitado como actuación de emergencia a la Dirección General del Agua la instalación de una segunda línea eléctrica en la desaladora, un proyecto que costará 1,7 millones de euros y que correrá a cargo del Ministerio de Medio Ambiente.

Manuel Ángel Quevedo, que ha explicado hoy que esta actuación se enmarca dentro del plan de sequía, ha aclarado que con esta doble línea se evitaría tener que parar la desaladora en caso de que se produzca una avería.

Por lo que respecta al cuarto módulo de la desaladora, el consejero de Coordinación y Medio Ambiente ha señalado que para el mes de abril estará listo el proyecto necesario para la autorización de impacto ambiental, ya que ha habido que introducir una serie de modificaciones para no afectar a la patella ferruginea.

El cuarto módulo permitirá aumentar la producción en 10.000 metros cúbicos y ofrecer una calidad del agua óptima. Según Quevedo, con la ampliación de la desaladora se acabarían con los problemas actuales de escasez de recursos, mala calidad y vulnerabilidad del sistema.

Sobre el pantano de las Adelfas, Quevedo ha anunciado que se ha pedido al ministerio la encomienda de gestión porque la Ciudad tiene más medios que la Confederación. En este punto, ha asegurado que Mustafa Aberchan no sabe de lo que habla cuando asegura que con el pantano se puede abastecer a la población un día. El consejero ha señalado que para recuperar de nuevo este depósito se tarda dos meses y medio.

Del mismo modo, ya comunicado que para abril o mayo se conocerá el nombre del equipo redactor del proyecto para la construcción de la red general de agua de la ciudad, una actuación que costará unos 10 millones de euros y que permitirá unificar la calidad del agua en todos los barrios.

Vía Cope Melilla