La Delegación del Gobierno ha emitido un comunicado en el que reitera las medidas encaminadas “a favorecer la celebración del Aid el Kebir”. Se asegura que “es falso” que se esté atentando contra algún derecho religioso y que, por el contrario, “se ha buscado proteger las distintas sensibilidades de la comunidad musulmana de Melilla”.

Una vez más, se refiere a la “excepcionalidad” de la medida adoptada este año para posibilitar la importación de borregos marroquíes con motivo de la festividad de la Pascua del Sacrificio o Aid el Kebir.

Así, “frente al uso interesado y torticero de quienes están fomentado una campaña en contra de esta iniciativa”, desde la Delegación del Gobierno se puntualiza lo siguiente:

1. Que se trata de una medida excepcional propiciada desde el Gobierno de la Nación con el fin de dar respuesta a la sensibilidad de algunos sectores de la comunidad musulmana de Melilla, “partidarios de realizar el rito de la Pascua del Sacrificio con un borrego criado preferentemente en el vecino reino marroquí”.

2. Que la medida es excepcional, puesto que, desde la declaración de fiebre aftosa en Marruecos, la legislación vigente impide cualquier tipo de importación de carne o productos cárnicos procedentes del vecino país.

3. Tras el acuerdo con las autoridades marroquíes, se decidió, de manera excepcional para la Pascua del Sacrificio, autorizar el pase con garantías higiénico sanitarias de ganado ovino procedente de Marruecos. A tal fin, con el objetivo superior de garantizar la legalidad de la importación, se exige que el ganado  pase con el correspondiente certificado sanitario de una explotación ganadera marroquí a una melillense y que, asimismo, llegue a la ciudad en un transporte autorizado. Requisitos idénticos a los exigibles para la importación del ganado ovino peninsular.

4. Conforme a la legislación vigente y la normativa europea imperante, esos requisitos fomentan el respeto a la sensibilidad de algunos sectores de la comunidad musulmana de Melilla y protegen los intereses de la ganadería española, que podría verse gravemente perjudicada si, por causa de una importación irregular de ganado marroquí vía Melilla, España quedara descatalogada como territorio libre de fiebre aftosa.

5. La medida adoptada no es, por tanto, ningún capricho ni ningún empecinamiento arbitrario de esta Delegación del Gobierno, sino una consecuencia del imperio de la ley en el obligado respeto a nuestro Estado de Derecho.

6. Es falso, por tanto, que desde esta Delegación del Gobierno o desde el Gobierno de la Nación se esté atentando contra las tradiciones o los derechos religiosos de los musulmanes melillenses, como algunos pretenden hacer creer de forma espuria y torticera. Todo lo contrario: si de algo se puede acusar al Gobierno de la Nación es de haber promovido una medida excepcional que ampliara las opciones de compra de ganado ovino por parte de los musulmanes melillenses de cara a la celebración del Aid el Kebir.

7. No cabe por tanto mayor polémica ante lo que no es más que una consecuencia de la legalidad vigente. Convertir la celebración de la Pascua Islámica en una fuente de conflictos y en un pulso entre la oposición política y el Gobierno es tan negativo como infructuoso, pues resulta imposible contravenir el marco legal de ámbito nacional y europeo.

8. Desde esta Delegación del Gobierno, se llama, por tanto, a la opinión pública a la sensatez frente a la manipulación burda e interesada de quienes explotan la polémica con fines partidistas sin reparar en el daño que puedan hacer a la normal convivencia entre las distintas comunidades religiosas y culturales que conforman nuestra sociedad.

Vía Cope Melilla